PINAR

Una geometría buscando adaptarse a su entorno, una fachada principal con pocas ventanas, para que al entrar a la casa se pudiera apreciar un ventanal de lado a lado que permite la vista clara hacia el bosque de la primavera. Esta casa tiene una arquitectura rústica mexicana, con un sistema constructivo de ladrillo rojo y dándole el protagonismo tanto en muros como en su explanada de ingreso y caminó alrededor de la casa hasta la terraza.  

Cuenta con techos inclinados con recubrimiento y vigas de madera y en la exterior teja de barro rojo, una sala a doble altura con un ventanal de piso a techo que permite iluminación y ventilación natural. La geometría alargada de la casa y techos bastante altos hacen aparentar que es una casa grande, cuenta con 352.04 metros cuadrados de construcción.  

La geometría y materialidad favorece a el mejor aprovechamiento del terreno, de esta manera desde que se ingresa a la casa te recibe un ventanal que abre la vista al bosque, todas las áreas sociales se abren hacia el jardín de la casa, lo que son cocina y comedor quedan vinculadas a una terraza al exterior y dejando las áreas privadas en el segundo piso, en todo momento buscando integrar el exterior con el interior por medio de ventanales grandes y largos.

PINAR

Una geometría buscando adaptarse a su entorno, una fachada principal con pocas ventanas, para que al entrar a la casa se pudiera apreciar un ventanal de lado a lado que permite la vista clara hacia el bosque de la primavera. Esta casa tiene una arquitectura rústica mexicana, con un sistema constructivo de ladrillo rojo y dándole el protagonismo tanto en muros como en su explanada de ingreso y caminó alrededor de la casa hasta la terraza.  

Cuenta con techos inclinados con recubrimiento y vigas de madera y en la exterior teja de barro rojo, una sala a doble altura con un ventanal de piso a techo que permite iluminación y ventilación natural. La geometría alargada de la casa y techos bastante altos hacen aparentar que es una casa grande, cuenta con 352.04 metros cuadrados de construcción.  

La geometría y materialidad favorece a el mejor aprovechamiento del terreno, de esta manera desde que se ingresa a la casa te recibe un ventanal que abre la vista al bosque, todas las áreas sociales se abren hacia el jardín de la casa, lo que son cocina y comedor quedan vinculadas a una terraza al exterior y dejando las áreas privadas en el segundo piso, en todo momento buscando integrar el exterior con el interior por medio de ventanales grandes y largos.